Módulo 4. Buenas Prácticas.
1. Exposición del caso y su vinculación con el contexto.
El caso elegido para la tarea del Módulo 2 fue el de una situación de riesgo en la que un alumno presenta cierto aislamiento-rechazo y comienza a recibir conductas agresivas (caso 4), comenzaremos con una breve descripción del contexto.
El Centro es un Instituto de Educación Secundaria de tamaño medio situado en una localidad media del Este de la Comunidad de Madrid que cuenta con una población de casi 19.000 habitantes. En el Centro se observa un importante número de alumnos de procedencia inmigrante (sin que se aprecien graves signos de disgregación o problemas de convivencia asociados a esta característica). En cuanto a motivación/rendimiento se aprecia un nivel medio/bajo, aspecto que hemos tenido a la hora de seleccionar la Metodología Activa que aplicaremos en este caso.
Los grupos son bastante heterogéneos y casi todo el alumnado procede de dos Colegios de Educación Primaria de la localidad; por lo que las relaciones entre ellos son bastante cerradas, casi todos ya se conocen y es muy difícil romper el aislamiento socioemocional de aquellos grupos ya formados (característica que también tendremos en cuenta a la hora de abordar las medidas y estrategias organizativas en los Planes del Centro y en la organización del aula).
Como medida organizativa de Centro significativa debemos mencionar que desde hace más de cinco cursos se ha implantado el modelo de Aula-Materia, por lo que los alumnos no se quedan en ningún momento solos en el aula y se desplazan hacia las aulas que les corresponden.
El grupo analizado en el sociograma proporcionado por la herramienta SocioEscuela se caracteriza por estar compuesto por 31 alumnos (que han realizado el test, aunque solo aparecen representados 30 en el sociograma y uno de ellos, el más votado que es el alumn@ 30 no ha realizado el test), de los que el 45% son chicas, con una edad media de 15 años.
Manifiestan
que se sienten bien en la clase y que tienen bastantes amigos, pero también
indican que existen algunos conflictos entre ellos y que el clima en el aula hace
difícil estudiar porque no hay suficiente orden y tranquilidad.
Como ventaja, se identifican 5 alumn@s prosociales que podrían permitirnos articular una respuesta de intervención efectiva basada en la ayuda entre iguales (alumnos 30, 25, 20, 4 y 11). No obstante, deberemos modificar su ubicación en el aula para que nos permita hacer frente a posibles episodios de rechazo/aislamiento con otros alumnos, además del potencialmente detectado (alumno 3).Con respecto al alumno identificado en riesgo de acoso (recuadro naranja, alumno 3) el sociograma nos muestra que ha sido rechazado como compañero de pupitre por los otros grupos de alumnos, y en su grupo en la distribución del aula ha sido rechazado por todos (11 votos negativos) menos por 1 con el que comparte una elección recíproca en juntarse y presenta un cierto prestigio prosocial en el grupo que aprovecharemos para nuestra intervención (Ver sociograma incluido al final de la página).
En el caso de este alumno, solo disponemos del heteroinforme de los 3 alumnos testigos del rechazo/aislamiento y que se resume en:
- Algunas veces lo aíslan/rechazan y/o hablan mal de él.
- No tiene amigos en la clase pero no parece afectarle.
- Se defiende algo mal de las agresiones y discute bastante; por lo que es poco tranquilo.
- Es algo tímido y no le gusta llamar la atención.
- Creen que es bastante diferente al resto de sus compañeros.
Teniendo en cuenta estas características, podemos definirlo como un alumno en riesgo de acoso con un perfil de víctima activa; por lo que deberemos adaptar nuestra respuesta a estas circunstancias.
2 Actuaciones.
2.1. Primera respuesta ante el riesgo de acoso
En primer lugar trabajaremos con él mecanismos de control de ira e impulsos (que le ayuden a defenderse mejor ante posibles agresiones) para después diseñar una ayuda entre iguales basada en las preferencias y ubicación de los alumnos identificados como prosociales en el aula.
Para ello, aprovecharemos la reciprocidad con el alumno 22 que, aunque solo cuenta con 4 elecciones recíprocas en juntarse, nos permitirá intentar romper con la dinámica social que conduce a la actual situación de acoso. Esta vinculación con la víctima, y una adecuada colocación de la clase en base a los resultados del sociograma, será imprescindible para articular una respuesta eficiente; ya que, como podemos ver en su actual colocación, los alumnos que están junto al alumno 3 acumulan un elevado número de rechazos.
Esta distribución la determinaremos por medio de una primera entrevista para seleccionar los alumnos ayudantes más idóneos (los más empáticos, tolerantes, negociadores, predispuestos a la escucha, discretos, creativos y responsables) cuyo modelo podremos encontrar en la propia web de SocioEduca. Tras la entrevista, llegaremos a una serie de acuerdos de responsabilidades con ellos, preferentemente por medio del acompañamiento y mediación entre el alumno 3 y el resto de compañeros.
Por último, aprovecharemos la intervención con este alumno para prevenir futuros casos de riesgo de acoso, ya que el análisis sociométrico también nos muestra que hay varios alumn@s con un alto grado de rechazo (alumno 6 con 14 rechazos, alumna 7 con 12 rechazos o alumno 16 con 8 rechazos).
2.2. Estrategias y medidas organizativas.
Tras esta primera intervención, articularemos una respuesta, acorde con los Planes del Centro, para (en función de nuestro contexto) mejorar la convivencia; incluso poder tomar esta iniciativa como una referencia para otros grupos.
Como una de las primeras medidas organizativas adecuaremos el Plan de Patio, centrado en la vigilancia de los espacios de recreo, pasillos y entradas durante el recreo y se propone que exista una dotación de apoyo de guardia de recreo que supervise los inicios de las clases en la primera hora y tras el recreo para evitar situaciones de riesgo (ya que observamos que es en estas horas cuando más alboroto se forma por los pasillos). Además, se propone la habilitación de espacios alternativos como la Biblioteca y un Aula de Juegos para aquellos alumnos que deseen utilizarlas (espacios donde habrá un docente de referencia y en los que se fomentará la participación en diversas actividades, la gamificación educativa y se procurará crear un clima de ocio acorde a aquellos alumnos más afines a estas prácticas. Como medida alternativa, que incluiremos en el Plan de Convivencia, utilizando docentes y alumnos ayudantes se articulará un Plan de Seguimiento de los alumnos/as identificados en riesgo de acoso de manera que puedan acudir a ellos en cualquier momento y que los alumnos acosadores noten este seguimiento para coaccionar su comportamiento agresivo hacia ellos. Se realizará por medio de una serie de informes semanales que recogerán información sobre la evolución del alumnado en seguimiento.
Entre las estrategias organizativas que desplegaremos en nuestra intervención destaca una reorganización quincenal del aula. Este cambio de disposición nos permitirá utilizar al alumnado prosocial para mejorar la convivencia en el aula y fomentar el desarrollo socioemocional de nuestro grupo. Para ello deberemos trabajar sobre los posibles liderazgos negativos que identifiquemos para romper la dinámica del acoso y desactivar esta práctica como forma de reconocimiento social dentro del grupo.
2.3. Inclusión de Metodologías activas
Como propuesta de mejora de la convivencia propondremos la inclusión del Aprendizaje Cooperativo (AC). Este nuevo referente metodológico modifica el clima de convivencia en el aula al cambiar la propia metodología de la enseñanza, fomenta la prevención y permite y fomenta el tratamiento de la diversidad.
El Aprendizaje Cooperatico (AC) es un método de aprendizaje basado en el trabajo en equipo de los estudiantes. Incluye diversas y numerosas técnicas en las que los alumnos trabajan conjuntamente para lograr determinados objetivos comunes de los que son responsables todos los miembros del equipo.
En una situación de aprendizaje cooperativo el grupo de alumnos tiene que trabajar conjuntamente porque se lograrán los objetivos si, y solo sí, cada miembro del equipo consigue los suyos. En esta situación de aprendizaje, se buscan los beneficios para el conjunto del grupo, que lo son, también, para uno mismo (por lo que, observando el sociograma del grupo nos permitirá romper el aislamiento del alumno identificado en riesgo, pero también de aquellos que pueden serlo). La recompensa recibida por el alumno, en el aprendizaje cooperativo, es equivalente a los resultados obtenidos por el grupo. (Ej. El profesor divide el material del tema referente a la Energía Solar en distintos documentos. Cada pequeño grupo debe preparar su material adecuadamente para, posteriormente presentárselo al resto de grupos).
El Aprendizaje Cooperativo nos permitirá introducir en el aula:
1. La interdependencia positiva: puede definirse como el sentimiento de necesidad hacia el trabajo de los demás. Cuando los miembros del grupo perciben que están vinculados entre sí para realizar una tarea y que no pueden tener éxito a menos que cada uno de ellos lo logre. Si todos consiguen sus objetivos, se logrará el objetivo final de la tarea. Pero si uno falla, será imposible alcanzar el objetivo final. De este modo todos necesitarán a los demás y, a la vez, se sentirán parte importante para la consecución de la tarea.
2. La interacción "cara a cara" o simultánea: en el AC, los estudiantes tienen que trabajar juntos, favoreciendo, de esta manera, que compartan conocimientos, recursos, ayuda o apoyo.
3. La responsabilidad individual: cada miembro, individualmente, tiene que asumir la responsabilidad de conseguir las metas que se le han asignado. Por tanto, realmente, cada persona es, y debe sentirse, responsable del resultado final del grupo.
4. Las habilidades sociales: necesarias para el buen funcionamiento y armonía del grupo, en lo referente al aprendizaje y también vinculadas a las relaciones entre los miembros. Los roles que cada persona vaya ejerciendo en el equipo (líder, organizador, animador, el "pasota", etc.), su aceptación o no por parte del resto de compañeros, la gestión que hagan de los posibles conflictos que surjan, el ambiente general que existe en el mismo,... son temas que los estudiantes tienen que aprender a manejar.
5. La autoevaluación del grupo: implica, que a los alumnos se les dé la oportunidad y que sean capaces de evaluar el proceso de aprendizaje que ha seguido su grupo. Esta evaluación guiada por el profesor es muy importante para tomar decisiones para futuros trabajos y para, que cada miembro, pueda llevar a cabo un análisis de la actuación que ha desempeñado.
(Para saber más: https://innovacioneducativa.upm.es/guias/Aprendizaje_coop.pdf)
3. Protocolo de actuación.
El protocolo de actuación, una vez resumido el contexto, identificado el problema y realizadas las diferentes propuestas, se articulará de la siguiente forma:
- El tutor ha analizado el sociograma y ha desplegado las primeras medidas señaladas anteriormente (tras recoger la información obtenida en entrevistas individuales y grupales). Ha trabajado en primer lugar estrategias de control de ira con el alumno en riesgo y después ha diseñado un protocolo de actuación con alumnos ayudantes (prosociales).
- El Equipo Docente ha sido informado de esta situación y se ha solicitado su colaboración para el seguimiento y evaluación de las medidas tomadas.
- El Centro ha incluido en sus diferentes Planes las propuestas organizativas plantadas para la mejora de la convivencia (Plan de Patio, Sala de Juegos y habilitación de la Biblioteca en recreos...). Estas modificaciones responderán a las aportaciones de los diferentes organismos que participan en la vida del Centro con el objetivo de que sean Planes consensuados, trasversales y continuos.
- El Equipo de Orientación ha puesto en marcha el Plan de Seguimiento (realizado por profesores de guardia y alumnos ayudantes) para conocer la situación real de aquellos alumnos/as n riesgo de acoso o que ya han sufrido algún episodio de acoso. Junto al Tutor del grupo mantendrán reuniones mensuales, o inmediatas si la situación es grave, con las familias de estos alumnos para que en todo momento sean conscientes de la situación de sus hijos. Este seguimiento se procurará que sea visible para coaccionar a los acosadores.
- El Tutor del grupo, analizando los datos obtenidos del sociograma, la información aportada por el Equipo Docente y su propia observación del grupo, realizará una reordenación del aula quincenal.
- El Plan de Acción Tutorial recogerá actividades relacionadas con los diferentes programas específicos de mejora de la convivencia y las diferentes modalidades de agresiones en el aula (Programa Ayudantes TIC, Programa Ciber Mentores, charlas de las fuerzas de seguridad sobre estos temas, proyectos financiados con Fondos Europeos...). El objetivo es fomentar una CULTURA COMPARTIDA CONTRA EL ACOSO ESCOLAR.
Sociograma del caso analizado

